Pueblos medievales de Cataluña que te encantará visitar

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A menudo soñamos con viajar a ciudades con enormes rascacielos y edificios futuristas. Se trata de ciudades que nos hacen soñar con el progreso de la humanidad, y que nos hacen ver lo lejos que puede llegar el ingenio humano. Sin embargo, en otras ocasiones necesitamos descubrir de dónde venimos, reconocer el camino realizado y volver a sentir la tierra y los pasos de quienes vivieron en nuestros pueblos mucho antes que nosotros. 

Por desgracia no todas las ciudades o pueblos conservan su pasado en buenas condiciones, en ocasiones simplemente porque se trata de ciudades que se han creado en la historia reciente, en otras, porque no siempre hemos sido respetuosos con los vestigios de quienes nos precedieron en la historia. Sin embargo, aún podemos encontrar muchos pueblos que conservan el encanto medieval en sus calles. 

En Cataluña es posible recorrer numerosos pueblos en los que respirar ese ambiente vetusto que nos lleve a esa vida más tranquila y sosegada de otras épocas. Pasear por sus calles hace que los viajeros puedan sentir que han utilizado una máquina del tiempo para ir hasta ese lugar. Si te gustaría tomarte unos días para pasear relajadamente y poder visitar algunos de estos pueblos con pasado medieval, aquí te aconsejamos algunos que no deberías perderte.

Rupit

Pueblos de Barcelona Medievales

Rupit

Rupit es, sin lugar a dudas, uno de los pueblos de Barcelona más bonitos e imprescindibles de visitar. Esta población forma parte de la comarca de Osona. Es uno de los pueblos de la provincia de Barcelona que a día de hoy se considera uno de los pueblos medievales en los que mejor se han conservado las edificaciones y la esencia de la época medieval.

 

El interior de Rupit mantiene lo que todos entendemos como esencia medieval: calles estrechas e intrincadas, paredes de piedra… Además, los aledaños de Rupit están están repletos de naturaleza, lo que convierte a este pueblo en un destino ideal para una excursión al aire libre con amigos o familia. Caminando tranquilamente, a menos de 1 hora, es posible encontrar una bonita cascada que merece la pena conocer.

Bagà

Bagà se encuentra en la comarca del Berguedà, en la zona del prepirineo catalán. Se trata de un pueblo precioso, rodeado de paisajes de montaña. La localización del pueblo, sus edificios y su encanto no solo te harán sentir en la Edad Media, sino que también sentirás que has dejado atrás la contaminación y los malos humos de nuestra época. Se trata de una población que, antiguamente, fue la capital de Pinós. Bagà es una localidad muy animada y con muchísimo ambiente cultural.

 

Si visitas este pueblo medieval de la provincia de Barcelona, no puedes dejar de ir a la iglesia de Sant Esteve, del XIV. El puente de la Villa que atraviesa el río Bastareny también es una visita obligada. Bagà cuenta, además, con un Centro Medieval y de los Cátaros que resulta muy interesante e instructivo para conocer mejor la huella medieval en esta localidad. Realmente conocer quienes fueron los cátaros y cuáles eran sus creencias te va a dar otra visión de lo que fué el periodo medieval.

Pueblos de Lleida Medievales

Gerri de la Sal

Esta es una de las villas medievales que se encuentran en parajes únicos. Dos condiciones que, junto a su curioso pasado, hacen de Gerri de la Sal uno de los pueblos con más encanto de Lleida. Como es fácil adivinar, su nombre proviene de la explotación de la sal en la Edad Media. Actualmente este pueblo es un ejemplo perfecto del patrimonio románico e industrial de Lleida.

Es recomendable visitar el núcleo antiguo, conocido como la ‘villa cercada’. Se la conoce así ya que todavía hoy en día se trata de un recinto cerrado. Allí se encuentra la plaza e iglesia de San Feliu. Sin embargo, entre los lugares de interés que más destacan en Gerri de la Sal nos encontramos el antiguo Monasterio de Santa María. Fue fundado en el siglo IX y supone un conjunto monumental de primer orden. También es imperdible la visita a la Alfolí Real, la Casa de la Sal, creada en el siglo XVI y que servía de almacén de la sal extraída en la localidad.

Ribelles

Dos palabras: fortaleza medieval. Ya tienes el motivo principal para visitar Ribelles. Se trata de un pueblo muy pequeño, pero espectacular. Se encuentra dentro del municipio ilerdense de Vilanova de l’Aguda, en la Comarca de la Noguera. Se ubica sobre un cerro, a más de 500 metros de altitud. Ribelles consta de una veintena de casas bien cuidadas en torno a una impresionante fortaleza medieval.

Antes de ponerte la armadura y ensillar el caballo para partir presto rumbo a Ribelles, deja que te cuente un poco más. Todas las edificaciones de Ribelles se conforman alrededor de un conjunto fortificado realmente impactante. El castillo medieval de Ribelles, formado por la fortificación, una iglesia en honor a Santa María y de origen románico y cementerio forman todo el conjunto que te hemos comentado al principio: fortaleza medieval. Según todos los documentos encontrados hasta el momento, esta fortificación ya existía a finales del siglo X. A principios del siglo pasado fue rehabilitada, y actualmente está declarada Bien de Interés Cultural. Ahora sí ¡Adelante Babieca!

Pueblos de Girona Medievales

Pals

Pals se encuentra situado encima de una montaña. Este pueblo de la provincia de Girona construido alrededor de una fortaleza ha sabido conservar su esencia y espíritu medieval. De este modo se ha convertido en uno de los pueblos con más encanto de la Costa Brava.

 

Es fácil perder la noción del tiempo deambulando por las calles de su casco histórico, se trata de un pueblo para visitar con calma mientras se disfruta del paseo.

Es obligatoria la visita a La iglesia de Sant Pere, con más de 1000 años de historia; la Torre de las Horas, único resto del antiguo castillo; la plaza mayor y el mirador Josep Pla, desde dónde podrás disfrutar de impresionantes vistas.

Palau-Sator

El municipio de Palau-Sator está formado por un conjunto de pequeñas villas: Palau-Sator, Fontclara, Sant Juliá de Boada y Sant Feliu de Boada. Visitar este municipio es trasladarte a otra época, ya que todo el núcleo de la villa conserva casi intacta su arquitectura medieval.

Cuando entras por la calle del portal sientes que has retrocedido varios siglos atrás. Desde ese lugar puedes acceder a la torre de las horas. Esta torre de 20 metros de altura formaba parte del antiguo castillo.

Pueblos de Tarragona Medievales

Prades

Prades se encuentra en la comarca tarraconense del Baix Camp. Está en un enclave entre el mar y la montaña. Se trata de una villa medieval tremendamente singular, gracias a la característica arquitectura del pueblo y el tono rojizo de sus edificaciones. Por este motivo, Prades se conoce también con el sobrenombre de la Villa Rojiza.

Prades ha sido declarado como Conjunto Histórico-Artístico. En este pueblo medieval destacan la Iglesia Parroquial de Santa María, de estilos gótico y renacentista, el castillo de origen árabe, los arcos y puertas de entrada de la villa y la fuente esférica que se encuentra en la Plaza Mayor.

Siurana

Siurana es otro pueblo medieval, considerado uno de los pueblos más bonitos de la provincia de Tarragona. Se trata de un pueblo muy pequeño en un entorno natural increíble, perfecto para los amantes de la naturaleza y del senderismo. Siurana se enclava en lo alto de un cerro sobre el que domina todo el entorno y ofrece unas vistas increíbles, y es fácil acceder a pie al pantano que lleva su nombre, en la zona baja de la Sierra de Gritella. Este pueblo medieval fue una de las últimas localidades de la provincia de Tarragona en ser ocupadas por los musulmanes.

En esta encantadora aldea medieval podemos disfrutar de increíbles vistas desde el “Salto de la Reina Mora”. También es interesante visitar los restos de la antigua fortaleza árabe del siglo IX y la Iglesia de Santa María, de la época románica, construida entre los siglos XII y XIII.

 

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